Contra el frío
Cuando llega el invierno las condiciones climáticas se endurecen y el ir en moto empieza
a complicarse más de lo habitual. Necesitaremos más y mejor equipamiento, y tener más
cuidado para no meternos en situaciones de riesgo.
Qué hacer y qué no hacer...
En invierno seguir andando sobre dos ruedas se complica,
sobre todo en aquellas zonas geográficas en las que las temperaturas
bajan de forma más acusada. Puesto que estamos
expuestos a los elementos, aunque aquí algunos scooter destacan
por el nivel de protección que ofrecen a sus ocupantes,
necesitaremos prendas que nos abriguen y protejan del aire
frío (los abrigos «de a pie» no sirven porque dejan pasar el
viento), algo en lo que la tecnología ha venido en nuestra ayuda
en los últimos años gracias al desarrollo de membranas semipermeables
(tipo GoreTex) y prendas que aprovechan sus
ventajas.
Pero incluso una vez perfectamente equipados nos
encontraremos con la segunda parte, las trampas que habitualmente
nos esperan en cada metro y esquina de las calles y
carreteras pueden multiplicarse, o agravar el riesgo al que nos
exponen, con el frío: manchas de agua que ahora son una fina
capa de hielo, pintura que está cubierta de humedad... Debemos
extremar los cuidados. Por otra parte, y cuando estemos
en marcha, notando el aire frío, habrá momentos en los que
encontraremos «alivio» gracias a la cobertura de otro vehículo:
ahí también deberemos tener cuidado en no bajar la guardia
ante esa situación más confortable, pues una situación inesperada
puede pillarnos lentos de reacciones.
Pásalo
Desde Scootermanía queremos que esta sección sea útil
a cuantos más motoristas, expertos o inexpertos, mejor, y
desde ese punto de visto tenemos que decir que celebramos
la reproducción de nuestras páginas en varias páginas y
foros de Internet, además de nuestra propia web (www.
webscootermania.com) donde evidentemente los puedes
encontrar. Sin embargo pedimos a quienes hagan uso de
nuestras imágenes y contenidos de esta sección que citen
su origen: revista mensual Scootermanía. Gracias y...
¡pásalo!
Rebufos: calentito...
El frío no sólo se aprecia en los termómetros, el viento nos
hará sentir una temperatura más baja. Al circular por vías
rápidas enseguida te darás cuenta de la diferencia que existe
entre un scooter protector, con pantalla alta, y uno en el
que el viento nos castigue más directamente. Y en ambos
casos, cuando por circunstancias del tráfico nos coloquemos
detrás de un vehículo grande veremos «qué calentitos»
vamos a su rebufo: cuidado con eso, pues es fácil caer en la
tentación de quedarse detrás y cerca de ese vehículo, cuyo
tamaño nos tapará la visión del tráfico delante suyo. Si hay
un atasco, si frenan de golpe, nos daremos cuenta demasiado
tarde. Quédate aprovechando ese «calor», pero hazlo
donde puedas ver hacia delante y puedas esquivar fácilmente
ese vehículo en caso necesario.
Cuidado con el viento
Los «rebufos» de los vehículos pesados no sólo vienen bien
para cubrir del aire gélido, también ayudan en los scooter
menos rápidos (125) cuando el viento sopla con ganas. Sin
embargo mucho cuidado en esos casos, también habituales
en invierno, pues cuando estemos superando a ese camión
o autobús nos encontraremos no sólo con el viento que nos
tapaba, sino con su propia estela (ellos también se mueven
rápido y apartan el aire): la sensación de poco aire (menos
frío y más velocidad) que tendremos a su lado se convertirá
de repente en un «choque» contra el aire que puede hacernos
perder el control si no estamos preparados: es mejor
desviarse ligeramente para minimizar ese efecto, y siempre
sujetar fuerte el manillar. Al salir de detrás de un camión,
si íbamos cerca, asegúrate de señalizar la maniobra
y que te vean bien.
No te olvides
Invierno no tiene por qué ser igual
a «sin moto»: habrá tantos o más
atascos (en campaña navideña
¡muchos más!) y la agilidad de
las dos ruedas nos permitirán
disfrutar más que nunca del
tiempo que ganemos. -La clave
está en equiparse bien, pues si
bien algunos scooter ofrecen
mejor protección que otros (aquí
valoraremos un carenado ancho
o una pantalla alta), una buena
chaqueta, unos buenos guantes
y un casco que no se empañe
harán una diferencia notable.
- La hora más delicada es por la
mañana: puede haber helado la
noche anterior y todavía puede
haber hielo sin pisar o/y fundir,
el rocío puede haber condensado
agua en tapas de alcantarilla o
señales de pintura... Cuando
salgamos por la mañana de casa
¡mucho cuidado!
- Neumáticos fríos: además del
asfalto, nuestras ruedas también
estarán frías por la mañana y
aunque no vayamos en motos
de carreras es muy importante
saber que en esas condiciones
el agarre es menor y podemos
sufrir una pérdida brusca de
adherencia. De nuevo, máximo
cuidad en los primeros minutos.
- Descubrirás qué a gusto se
circula tras un camión o
autobús, a resguardo del
aire frío, pero ¡cuidado! No te
acerques demasiado o perderás
la referencia del resto del
tráfico, y si pasa algo no podrás
reaccionar a tiempo.
El truco
¿Hay que usar por fuerza
prendas «moteras»
para ir bien protegido
y abrigado sobre dos
ruedas? Pues no necesariamente.
Desde luego
para usar una moto deportiva
sí conviene usar
las prendas ideadas para
eso, cuyos patrones están
pensado en la posición
de pilotaje de esas
motos, y cuyos materiales
están preparados
para el peor caso (caída
a alta velocidad), pero
para un scooter, para el
tráfico urbano, para una
125... existen alternativas.
Una gran fuente de
«inspiración» son las
prendas de montaa o
de caza: también están
diseñadas para aguantar
vientos fuertes, frío y
lluvia (su diseño aguanta
más la lluvia que la
«proyección» de agua
que sufrimos cuando
circulamos en moto),
incluso caídas leves, y
la gama de modelos y
colores es más amplia
de forma que podemos
encontrar algo que vaya
mejor con el estilo que
estemos buscando. Esto
es especialmente cierto
en el caso de chicas y
cuando buscamos prendas
«discretas», con las
que no necesariamente
queramos que se nos
«identifique» como motorista
o necesitemos algo
que no «choque» con
prendas más elegantes.
Riego y rocío
Los riegos de zonas ajardinadas adyacentes a la calzada no
son algo del verano, sino de todo el año. Cuando las temperaturas
son frías y sobre todo por la mañana ha que tener
especial cuidado porque algunas de esas zonas pueden estar
heladas: evita en lo posible pasar por allí, más cuanto más
pronto sea (luego la temperatura sube y el tráfico machaca
el posible hielo que se forme). Lo mismo reza para el «rocío
» que cubrirá la calzada a primera hora, y que convertirá
las señales horizontales (pintura), tapas de alcantarilla, etcétera,
en «trampas» que pueden provocar una pérdida de
estabilidad si pasas sobre ellas. Máximo cuidado en cruces,
pasos de peatones y glorietas, pues nos pillarán con la moto
inclinada: ahí convendrá no tocar el freno delantero.
Neumáticos fríos
Si a primera hora el asfalto está frío y podemos encontrarnos
con rocío, incluso hielo, bajo nuestras ruedas,
no debemos olvidarnos de otra cosa que también
estará fría, sobre todo si la moto «duerme» a la intemperie:
las propias ruedas. Los scooter y motos de
calle no son como las de MotoGP y no necesitamos un
juego de calentadores en el garaje, pero también nuestros
neumáticos necesitan un cierto calentamiento para
que la goma esté a su temperatura de trabajo, es
decir, que tenga buen agarre y progresividad. Esto se
consigue tras rodar unos centenares de metros o algunos
kilómetros. Antes estará seguro caliente el motor
y los frenos (y el piloto), que las ruedas. Si abusamos
del acelerador o, sobre todo, de los frenos, la pérdida
de agarre puede ser brusca. Siempre Conduce y frena
con suavidad los primeros minutos.