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ARREGLA UN PINCHAZO SIN SALIR DE CASA: Clavo a la vista
Dentro de lo malo, has tenido la suerte de «pillar» un clavo, el menos letal de los pinchazos, porque generalmente suele dejarte llegar a destino. Allí, con pocos medios y empleando el kit de reparación más barato del mercado puedes dejar tu rueda «como nueva».

De momento no hay nada milagroso, así que un día u otro llegará ese momento —si no ha llegado ya— en el que pincharás y tendrás que recurrir a los medios de los que dispongas para seguir adelante. Aquí te vamos a contar qué posibilidades tienes, si es que no llevas una rueda de repuesto normal —por desgracia, algo cada vez más frecuente— aunque el enfoque del artículo no es otro que reparar por nuestros propios medios el menos grave —y a su vez, uno de los más habituales— de los pinchazos: el famoso clavo —o cualquier objeto punzante que se quede dentro—, siempre letal aunque normalmente el menos fatal de todos ellos, porque suele dejarte llegar a casa si tienes la precaución de no sacarlo de la rueda. Con un kit básico podrías hacer una una reparación «profesional ».

LAS OTRAS ALTERNATIVAS: Sprays y kits completos
Aparte del kit analizado, el más sencillo, tienes otras opciones que te permitirán no sólo reparar el pinchazo in situ, sino también inflar la rueda. Existe una variedad de accesorios total por un precio que oscila entre los 10/12 euros de los spray «todo en uno» y los 35/40 euros de los mejores sistemas con bombonas de aire auxiliar. En el primero de los casos, hay que tener en cuenta que la cobertura del spray puede no ser suficiente —según dimensiones de la rueda—, con lo cual no asegura la reparación. Por ello, y porque la pegajosa mousse que introduce en el interior para taponar el pinchazo puede provocar otros efectos colaterales —desequilibrio de la rueda—, nos decantamos por un sistema mixto de reparación e hinchado independiente. Un kit como el analizado en este informe combinado con un inflador rápido de emergencia como el de GRYP —en la foto, a la izquierda— nos parecen la combinación ideal. Eso sí, con ninguno de ellos podrás seguir adelante si, en lugar de un pinchazo «limpio» has pellizcado la rueda o ésta tiene una raja, por pequeña que sea. En ese caso, echarás en falta una rueda de repuesto.

La Ley dice así
La Ley dice que cada vehículo debe disponer de los sistemas o medios necesarios que garanticen sustituir o reparar el pinchazo. Hay dos posibles homologaciones, según si el modelo en cuestión ofrece de fábrica única y exclusivamente una rueda de repuesto normal o de emergencia; o si contempla como alternativa a ésta los kis reparapinchazos o, en su defecto, sólo ofrece este último recurso, debido a que las que monta de origen son neumáticos son capaces de rodar sin aire. Por tanto, el primer grupo no podrá reemplazar la rueda de emergencia por ningún otro medio a no ser que el usuario solicite al fabricante certificado para tal efecto, que deberá mostrar en la ITV, donde «oficialmente » se homologaría en la Ficha Técnica del vehículo.

HAZLO TÚ MISMO: 4 euros, 10 minutos ¡y listo!
1 Trenzas impresas de caucho, una lima y un aguja especial son los únicos componentes de este kit, de venta en cualquier tienda especiazada. Nos costó 4 euros.

2 Sus instrucciones, tan sencillas como el kit: seis pasos que, eso sí, hay que seguir a rajatabla. Aunque veas las mechas pegajosas, no manchan.

3 Así nos encontramos la rueda por la mañana, pero llegamos al trabajo y volvimos a casa sin que hubiera perdido presión. Lo dicho, si toca pinchar, que al menos sea con un «clavo amigo».

4 Marca el lugar del pinchazo antes de sacar el objeto punzante. El kit recomienda bajar la presión de la rueda a 1,5 bares antes de introducir la trenza

5 Deja preparado el siguiente paso antes de extraer el tornillo o clavo. Seguro que en casa no falta un destornillador o unos alicates.

6 La lima es imprescindible: prepara la superficie interior de la rueda para que el caucho de la trenza quede firmemente pegado. Con cinco pasadas basta.

7 Puedes dejar la lima dentro mientras «armas» la aguja, abierta en su zona superior. Sitúa la trenza más o menos en medio para introducirla a continuación.

8 Es el único momento que requiere algo de fuerza. Procura introducir la aguja lo más perpendicular a la rueda que puedas.

9 Introduce cuidadosamente la mecha, pero cuidando que sobresalga algún centímetro por el exterior de la rueda. Tira de la aguja y saldrá vacía. En realidad ya está arreglado. Si ha sido en la banda de rodadura, no haría falta cortar los «restos», pero en nuestro caso, «saneamos» la zona.

10 Un cúter o unas tijeras serán suficientes. Puedes rociar la zona con agua jabonosa. Si no hay burbujas, el éxito está asegurado.

11 Vuelve a inflar la rueda y, ya que estás liado, comprueba las presiones del resto. Felicidades, tu rueda está como nueva y en perfecto orden de marcha.

REPARAPINCHAZOS DE SERIE: Todo en uno
Cada vez son más frecuentes: la búsqueda de espacio y la disminución de peso —y costes— está llevando a los fabricantes a este tipo de soluciones, kits de reparación junto con un pequeño compresor, válidos exclusivamente para un uso, en lugar de una rueda de repuesto. Vienen a ser como los sprays todo en uno, aunque generalmente, de mayor calidad. Como ellos, no son milagrosos. Si su «alternativa» es una rueda de emergencia, la preferimos, porque siempre queda la opción de llevar, adicionalmente, uno de los kits de reparación no «ofi - ciales».

RUN-FLAT: El más versátil
Si no somos más partidarios a ellos es porque los coches que los llevan de serie no te dan la opción de disponer de una rueda de repuesto, aunque siempre hay excepciones. Combinados con un buen reparador son, tal vez, la opción más versátil: te permiten circular sin aire —con cierto nivel de seguridad— durante un centenar de kilómetros, suficientes para llegar a destino o un taller de reparación. Son más resistentes a los «pellizcos» o rajas de los flancos, pero, al ser éstos más rígidos, también restan confort de rodadura. También son más costosos que los neumáticos convencionales.

CUATRO RUN-FLAT MÁS OTRA DE REPUESTO:
La solución «casi» ideal...

Uno de los benefi cios del Run-fl at para el fabricante es que desde el origen diseña el coche sabiendo que dispone del hueco de la rueda de emergencia para almacenar otros dispositivos o, sencillamente, para calcular el mejor reparto de pesos posible sin contar con esa quinta rueda. Así que, como se ha comentado en el recuadro, lo más habitual entre quienes ofrecen ruedas de este tipo es que no cuentes con más medios que un kit reparapinchazos, pero siempre hay excepciones. Por ejemplo, BMW, pionera en estandarizar los Run-flat, sí ofrece como opción en su X6 una rueda de repuesto, aunque de emergencia. Ford, sin embargo, da opción a montar Run-fl at —eso sí, sólo en 17"— en sus cuatro ruedas y, adicionalmente, tener otra igual en el maletero.

... y la ideal
El neumático impinchable. Una utopía que estaría cada vez más cerca si el neumático no fuera fundamental en el diseño y la estética del coche. Así que, manteniendo la forma exterior de toda la vida, Continental ha desarrollado el ContiSea, un neumático cuyo interior está recubierto por una capa muy viscosa que sella cualquier fuga en laßß banda de rodadura, siempre y cuando ésta sea inferior a 5 mm de diámetro, es decir, un pinchazo similar al famoso «clavo» del artículo. Los ContiSea los verás en el nuevo Passat CC como equipamiento de serie, con la posibilidad de añadir opcionalmente una rueda de repuesto igual a las otras cuatro.

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