Escalones laterales: Agujeros negros
Caer con el vehículo en un escalón de más de 10 centímetros de altura circulando a una
velocidad superior a 60 km/h acaba, por regla general, en un vuelco.
En muchas carreteras, los desniveles
verticales de la cuneta entre la superficie
pavimentada y el terreno natural
son auténticos terraplenes que alcanzan con
creces el metro de altitud. Esta altura está
provocada, en la mayoría de los casos, por
sucesivos repavimentados que van alejando
cada vez más el asfalto del suelo.
En otras ocasiones, las necesidades de
drenaje de la vía hacen indispensable contar
con unos centímetros de más profundidad
de la convencional al borde de la carretera.
También, la obligación de compensar el
desnivel existente en los márgenes de la
pista asfaltada, hace que se construya un
terraplén artificial que nivele convenientemente
los terrenos.
Cualquiera de estos casos no supondría
ningún inconveniente siempre y cuando tu
coche no abandone la carretera y caiga en
uno de esos agujeros. Desgraciadamente,
no todos los escalones laterales están delimitados
convenientemente y si un vehículo
es «tragado» por uno de ellos, el final de la
historia no será muy feliz.
Lo que dice la Ley
Según nos informa la Asociación
Española de la Carretera (AEC), la
normativa de taludes y escalones
laterales es un tanto ambigua: los
márgenes de las vías están regulados
en diferentes leyes relacionadas
con los sistemas de contención,
señalización vertical y
horizontal, drenaje, rehabilitación
de firmes...
Todas ellas establecen una
serie de criterios que sirven
a los técnicos como guía
para diseñar un determinado
elemento de la infraestructura,
decidiendo
en cada momento si es
adecuado o no colocar
algún dispositivo de
contención o señalización
en los márgenes
de la carretera. En el
caso de los escalones
laterales, la Ley establece un límite
de 10 centímetros por cada uno
por ciento de inclinación: si se
supera este desnivel, debe colocarse
un elemento que evite que
el vehículo caiga en el agujero.
Por lo que se refiere a los primeros,
los de contención, la normativa
determina el grado necesario
en cada caso, al tiempo que
la distancia desde la calzada a
partir de la cual se recomienda la
instalación de una barrera, todo
ello para evitar la gravedad de un
posible accidente en el caso de no
existir la medida de contención.
En cuanto a la señalización, la
normativa especifica las dimensiones
de las señales verticales, su
ubicación y visibilidad, así como
la retrorreflexión tanto de la señalización
vertical como de la
horizontal.
En caso de accidente
Si sufres un
accidente,
el RACE nos
recomienda
mantener la
calma, reducir
la velocidad
suavemente,
no realizar giros
bruscos con el
volante, detener
cuanto antes
el vehículo e
intentar volver
a la calzada
Si tienes un accidente, ¿puedes reclamar?
Según estudios realizados por
Sadyr compañía de seguros y
reaseguros, el 40 por ciento de
los accidentes por carretera se
producen por salidas de la vía y,
en el caso de taludes o escalones
laterales de más de 10 centímetros
de profundidad, las consecuencias
suelen ser muy graves si el vehículo
supera los 60 km/h debido a su
vuelco.
Si sufrimos un accidente:
- Apaga el motor para evitar
posibles incendios o explosiones.
- Abandona el vehículo equipados con el chaleco reflectante, señaliza el accidente con el/los
triángulo/s y avisa a emergencias
inmediatamente.
Además, Sadyr nos recomienda
llamar a la Guardia Civil o a la
fuerza de seguridad competente
para que levante el correspondiente
atestado para dilucidar posteriormente
el grado de responsabilidad
del titular de la vía.
Obtener una compensación económica
por sufrir un accidente en
un talud de una carretera por parte
de la Administración depende
mucho de las circunstancias. Según
puntualiza Sadyr, como los escalones
laterales se encuentran fuera
de la calzada, no son por sí mismos
generadores de un accidente, por
lo que únicamente a través del
motivo que causó que se traspasara
el talud podrán dirimirse responsabilidades
a la Administración.
La principal causa de accidente
a raíz de dichos taludes deviene
de colisiones con otros vehículos,
excesos de velocidad y despistes.
En el primer caso, el culpable es el
causante del accidente y, en los
otros dos, el propio conductor.
Ahora bien, como la Administración
debe contar con elementos de
seguridad en tramos considerados
como peligrosos, si se prueba que
la zona del accidente precisaba de
estas protecciones y no las tenía,
la Administración es culpable de
la agravación de los daños, independientemente
del motivo del
accidente.
Conforme a la experiencia de
Sadyr en los tribunales, la Administración
se hace cargo en estos
casos en una cantidad que oscila
entre 20 y 50 euros del total de los
daños que sufra el vehículo.
¿SABÍAS QUE...?
En Inglaterra hay una ley que
establece que el margen entre el
borde de la calzada y cualquier tipo
de valla o construcción tiene que ser
de 4 metros. Además, los arcenes de
la carretera tienen que estar al mismo
nivel del terreno, por lo que, en caso
de despiste, el vehículo puede volver
a la calzada sin riesgo de vuelco.
Fuente: RACE
Al habla con la AEC
«Los escalones laterales por
repavimentación suponen un
peligro potencial para la circulación.
En las carreteras en las que
no existen barreras de seguridad,
cuando un vehículo sale de la vía,
estos escalones dificultan la recuperación
del control de la dirección.
Además, la repavimentación
genera más problemas:
cuando sí existen barreras, si no
se van moviendo en altura a
medida que se superponen capas,
la eficacia de las contenciones
queda disminuida o anulada.
El fresado tapar las grietas
de las capas superiores del
firme antes de la repavimentación
puede evitar estas situaciones,
aunque introduce costes adicionales
que deben valorarse. Además,
se debe modificar la altura
de las barreras las metálicas
deben medir 70 centímetros.
De esta forma, se evitaría que
los posniveles de coronación de
estas barreras de seguridad resulten
bajos y dejen de cumplir
la función para la que fueron
diseñados».
Así se delimitan
Los márgenes de las carreteras
han de delimitarse mediante líneas
horizontales continuas de pintura
blanca o amarilla en caso de
provisionalidad u obras termoplásticos
y retrorreflectantes con
la incorporación a la vía de
microesferas de vidrio conocidos
como «ojos de gato»; a través
de pretiles vallas en puentes,
viaductos y muros de sostenimiento;
hitos de arista barrotes
reflectantes para balizar los
bordes de la carretera tanto de
día como de noche; o barreras
de seguridad o quitamiedos de
acero galvanizado u hormigón.
Las barreras de seguridad deben
colocarse en los márgenes
de aquellas carreteras que tengan
un peligro en sus proximidades,
regulándose todos los supuestos:
desde evitar posibles choques
con árboles, postes, carteles o
casas, a evitar caída en ríos, embalses,
acantilados, curvas cerradas
y terraplenes de altura superior
a 3 metros.
Para verte mejor
Éste, y el que tú veas, son los objetivos
de un nuevo sistema de iluminación
de carreteras desarrollado por los
fabricantes británicos Astucia SolarLite,
unos listos «ojos de gato» de LED’s
que alumbran la carretera. Funcionan
con energía solar y pueden ser vistos
a 900 metros, frente a los 90 metros
de los dispositivos convencionales.
Otra ventaja más es que son programables,
con lo que pueden activarse
en caso de malas condiciones
atmosféricas, avisar de tráfi co lento e
incluso permiten utilizarse para reacondicionar
los carriles de la vía por
ejemplo trazando un nuevo recorrido
en caso de obra.
Los Astucia SolarLite ya están siendo
utilizados en 120 carreteras de Gran
Bretaña, Países Bajos, Francia, Australia
y Sudáfrica y los resultados son
bastante alentadores. Según los responsables
de seguridad vial, se han
reducido en un 70 por ciento los accidentes
en estas zonas.
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