Una buena parte de los accidentes y problemas que se pueden presentar durante el invierno podrían prevenirse con un buen mantenimiento. Este es el período más duro para el automóvil, póngalo a punto y haga revisar sus principales elementos si nota algún síntoma raro.
1. NEUMÁTICOS: Punto de contacto entre automóvil y carretera, en invierno, dado la situación de la vía, su perfecto estado es más importante para asegurar la adherencia. Revise presión -ponga la que marque el fabricante-, profundidad del dibujo -mínimo 1,6 mm- y que no haya desgastes anómalos en la banda de rodadura, grietas o golpes en los flancos.
Síntomas: Un excesivo desgaste en los laterales de la banda de rodadura, delata una presión menor a la aconsejada. Un mayor desgaste en el centro de la banda, exceso de presión.
2. LUCES: En invierno, la luminosidad y las horas de luz son menores. Las luces sirven no sólo para ver, sino también para que le vean. Compruebe todos los pilotos y luces, y la altura del haz, para evitar deslumbrar.
Síntomas: Otros vehículos le dan ráfagas, la altura de sus luces puede ser excesiva.
3. FILTROS: Evitan que entren impurezas en determinadas zonas del motor. Vigile la fecha de sustitución -por si toca cambiarlo- y su posición, en función de la estación.
4. ACEITE: Protege las piezas del motor del rozamiento durante el funcionamiento. Revise la fecha de la última sustitución, por si llega el momento del cambio.
Síntomas: El testigo se enciende. Observa pérdidas o manchas en el suelo.
5. BUJÍAS Y CABLES: Son pequeños elementos fundamentales para el funcionamiento del vehículo. Revise si hay cables pelados, ‘mordidos’, pelados o quemados.
Síntomas: Problemas al arrancar o funcionamientos eléctricos anormales.
6. LIMPIAPARABRISAS: Son básicos para ver bien cuando llueve o nieva. Compruebe si debe sustituirlos (o las escobillas), el nivel del líquido (añada jabón, para mejorar su actuación) y que funciona la luneta térmica.
Síntomas: Al pasar dejan marcas. Antes del viaje nota que no sale agua o que ésta no tiene detergente.
7. BATERÍA: Es la reserva de energía del vehículo, fundamental para el arranque y sufre especialmente en invierno por la humedad y el frío. Verifique el nivel del líquido en los vasos y dé vaselina a los bornes.
Síntomas: Le cuesta arrancar en días fríos. Los bornes están sulfatados.
8. ANTICONGELANTE: Evita que el líquido que refrigera el motor, por las bajas temperaturas, se congele y lo deteriore. Mire el nivel de líquido -si rellena, no mezcle marcas- y su fecha de caducidad, por si hay que sustituirlo.
9. DIRECCIÓN: Es fundamental para mantener la direccionabilidad y más en momentos ‘críticos’, como frenadas en suelos deslizantes.
Síntomas: Observa desgaste irregular en los neumáticos. Nota dureza, puede deberse a baja presión de los neumáticos delanteros o a una anchura mayor a la recomendada, también a que la dirección esté desgastada o los amortiguadores en mal estado. La dirección asistida chirría, puede faltar líquido. El vehículo tiende a irse hacia un lado, puede tener distinta presión en los neumáticos delanteros.
Nota ruidos u holguras o el volante vibra de forma anormal (ruedas desequilibradas).
10. AMORTIGUACIÓN: Aunque muchos creen que es un elemento de confort, tienen gran influencia en la seguridad (en mal estado, incrementa la distancia de frenado y reduce el agarre...). Acuda al taller al acercarse el fin de su vida útil (70-90.000 km.).
Síntomas: Se alarga la frenada. Se desgastan prematura o irregularmente los neumáticos. Al frenar oye ruidos, el morro se inclina mucho o el vehículo absorbe con violencia las baches. De noche y por terreno irregular, los faros oscilan demasiado. Con viento lateral, el vehículo da bandazos. Al apoyar el peso en uno, no ‘vuelve’ normalmente.
11. FRENOS: Un mal mantenimiento o un defecto repercuten directamente en la frenada. Vigile el nivel del líquido y el estado de pastillas, discos y tambores
Síntomas: Se enciende el testigo. Observa alteraciones de dureza al pisar el pedal (aire en el circuito). Nota pérdida de líquido (fuga en latiguillos o tubos). Oye chirridos o ruidos al frenar o una rueda frena más que otra. El vehículo se desvía de su trayectoria al frenar.
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