CEPSA

La mejor frenada

A pesar de todas las precauciones y de circular a menor velocidad, siempre van surgir, en los desplazamientos durante el invierno, situaciones en las que debamos frenar con mayor o menor brusquedad. En estos casos, la calzada -húmeda, mojada, nevada o helada- va a jugar en nuestra contra. De hecho, sobre suelo mojado, a 120 km/h necesitamos casi 50 metros más para detenernos y con nieve, casi 200...

FRENOS CONVENCIONALES.
La tendencia natural ante una frenada de emergencia es pisar el freno a fondo. El problema es que las ruedas se bloquean y no sólo alargan la frenada, sino que dejan al conductor sin control sobre la dirección: el coche no obedecerá al volante y continuará recto o provocaremos un vuelco o un trompo. La mejor manera de frenar es mantener una presión constante, pero levantar el pie del pedal cuando note que las ruedas se bloquean, volviendo a frenar, con suavidad y firmeza, al recuperar el control. Y repetir esta maniobra tantas veces sea necesario.

FRENAR CON ABS.
La frenada con ABS o con sistemas de ayuda a la frenada de emergencia es diametralmente opuesta: se debe frenar a fondo y mantener la presión al máximo sin soltar el pedal cuando se oiga un zumbido y se note una vibración. Ésta es la señal de que el ABS está funcionando. El ABS se encarga de soltar la presión del freno automáticamente cuando detecta que las ruedas van a bloquearse y de volver a aumentarla al máximo. Y lo hace varias veces por minuto. Así se obtiene una frenada más eficaz (ver infografía) y, sobre todo, se mantiene el control sobre la dirección lo que permite dirigir el coche hacia donde se quiera o, incluso, esquivar un obstáculo.

PREPARADOS PARA EL FRÍO