Los puntos clave
Una buena parte de los accidentes y problemas que se pueden presentar durante el invierno podrían prevenirse con un buen mantenimiento. Este es el período más duro para el automóvil, póngalo a punto y haga revisar sus principales elementos si nota algún síntoma raro.
NEUMÁTICOS:
Punto de contacto entre automóvil y carretera, en invierno, dado la situación de la vía, su perfecto estado es más importante para asegurar la adherencia. Revise presión -ponga la que marque el fabricante-, profundidad del dibujo -mínimo 1,6 mm- y que no haya desgastes anómalos en la banda de rodadura, grietas o golpes en los flancos.
SÍNTOMAS:
Un excesivo desgaste en los laterales de la banda de rodadura, delata una presión menor a la aconsejada. Un mayor desgaste en el centro de la banda, exceso de presión.
LUCES:
En invierno, la luminosidad y las horas de luz son menores. Las luces sirven no sólo para ver, sino también para que le vean. Compruebe todos los pilotos y luces, y la altura del haz, para evitar deslumbrar.
SÍNTOMAS
Otros vehículos le dan ráfagas, la altura de sus luces puede ser excesiva.
FILTROS:
Evitan que entren impurezas en determinadas zonas del motor. Vigile la fecha de sustitución -por si toca cambiarlo- y su posición, en función de la estación.
ACEITE:
Protege las piezas del motor del rozamiento durante el funcionamiento. Revise la fecha de la última sustitución, por si llega el momento del cambio.
SÍNTOMAS
El testigo se enciende.
Observa pérdidas o manchas en el suelo.
BUJÍAS Y CABLES:
Son pequeños elementos fundamentales para el funcionamiento del vehículo. Revise si hay cables pelados, mordidos’, pelados o quemados.
SÍNTOMAS
Problemas al arrancar o funcionamientos eléctricos anormales.
LIMPIAPARABRISAS:
Son básicos para ver bien cuando llueve o nieva. Compruebe si debe sustituirlos (o las escobillas), el nivel del líquido (añada jabón, para mejorar su actuación) y que funciona la luneta térmica.
SÍNTOMAS
Al pasar dejan marcas.
Antes del viaje nota que no sale agua o que ésta no tiene detergente.
BATERÍA:
Es la reserva de energía del vehículo, fundamental para el arranque y sufre especialmente en invierno por la humedad y el frío. Verifique el nivel del líquido en los vasos y dé vaselina a los bornes.
SÍNTOMAS
Le cuesta arrancar en días fríos.
Los bornes están sulfatados.
ANTICONGELANTE:
Evita que el líquido que refrigera el motor, por las bajas temperaturas, se congele y lo deteriore. Mire el nivel de líquido -si rellena, no mezcle marcas- y su fecha de caducidad, por si hay que sustituirlo.
DIRECCIÓN:
Es fundamental para mantener la direccionabilidad y más en momentos críticos’, como frenadas en suelos deslizantes.
SÍNTOMAS
Observa desgaste irregular en los neumáticos.
Nota dureza, puede deberse a baja presión de los neumáticos delanteros o a una anchura mayor a la recomendada, también a que la dirección esté desgastada o los amortiguadores en mal estado.
La dirección asistida chirría, puede faltar líquido.
El vehículo tiende a irse hacia un lado, puede tener distinta presión en los neumáticos delanteros.
Nota ruidos u holguras o el volante vibra de forma anormal (ruedas desequilibradas).
AMORTIGUACIÓN:
Aunque muchos creen que es un elemento de confort, tienen gran influencia en la seguridad (en mal estado, incrementa la distancia de frenado y reduce el agarre...). Acuda al taller al acercarse el fin de su vida útil (70-90.000 km.).
SÍNTOMAS
Se alarga la frenada.
Se desgastan prematura o irregularmente los neumáticos.
Al frenar oye ruidos, el morro se inclina mucho o el vehículo absorbe con violencia las baches.
De noche y por terreno irregular, los faros oscilan demasiado.
Con viento lateral, el vehículo da bandazos.
Al apoyar el peso en uno, no vuelve’ normalmente.
FRENOS:
Un mal mantenimiento o un defecto repercuten directamente en la frenada. Vigile el nivel del líquido y el estado de pastillas, discos y tambores
SÍNTOMAS
Se enciende el testigo.
Observa alteraciones de dureza al pisar el pedal (aire en el circuito).
Nota pérdida de líquido (fuga en latiguillos o tubos).
Oye chirridos o ruidos al frenar o una rueda frena más que otra.
El vehículo se desvía de su trayectoria al frenar.
Otros síntomas
Si el humo es negro: consume más carburante de lo necesario y contamina en exceso.
Si es blanco azulado: consume aceite..
Si oye chirridos en la distribución, endurecimiento de la correa: con el tiempo éstas pierden la tensión adecuada.
Si oye un ruido metálico al pisar el embrague a fondo y seleccionar una velocidad: puede haber problemas en la caja de cambios.
Si con el pedal de embrague suelto, pisa el acelerador y el motor sube de revoluciones pero el coche no alcanza la velocidad correspondiente, el embrague patina o el cable está roto.