No conduzcas a ciegas
Veo, veo..., pero con los reflejos ya no ves. Los destellos de la luz artificial y natural en carretera son muy peligrosos. No te dejes deslumbrar y de paso, comprueba el estado de tus ojos: de ellos depende el 90 por ciento de la información que necesitas para conducir.
El efecto del deslumbramiento en carretera es más peligroso de lo que parece. La consecuencia sobre el conductor es doble: reduce la sensibilidad al contraste en la retina y genera una imagen falsa o "postimagen", que puede alterar la percepción de los objetos. En la conducción nocturna, estos efectos se agravan, porque además de los destellos generados de farolas o de otros coches, nuestra capacidad visual disminuye.
Si no necesitas o, simplemente, no te gustan las lentillas, asegúrate de elegir el cristal de gafa más adecuado para conducir. En el caso de tener alguna deficiencia ocular, según José María Pérez, asesor de Seguridad Vial de la Sociedad Española de Oftalmología, "las lentes más adecuadas son las que tienen la graduación correcta y personalizada. Los centros focales de cada cristal deben estar alineados con el eje visual de cada ojo y manteniendo la distancia interpupilar".
En términos generales, los expertos aconsejan el uso de lentes polarizadas para conducir, porque son capaces de filtar sólo los rayos luminosos útiles para una visión correcta. Sin embargo, modas aparte, para un día muy soleado, no olvides las gafas de sol. "En verano, sobre todo, es preciso el uso de cristales fotocromáticos. Tienen capacidad de absorber diferentes tipos de radiación sin que se oscurezcan en espacios interiores. Otro tipo, son los tintados que suelen utilizarse como gafas de sol".
Colorín, colorado
Según José María Pérez, el color más recomendable es el marrón, y en menor proporción, el gris. Si vas a conducir, piensa que tienes que invertir el orden de prioridades: primero, prevenir un "disgustillo" porque la luz del sol o de otros vehículos te deslumbre; segundo, lucir el "look" más moderno de la carretera. Fíjate en los cristales "más seguros":
- Marrón: es el color más recomendable para conducir. Consigue un buen contraste y atenúa bien la luz azul, que normalmente existe en la atmósfera y cuya eliminación o absorción de luz debe situarse en torno al 90 por ciento.
- Verde: se combina con el gris y es el más apropiado para hipermétropes.
- Gris: muestra dificultades para el contraste, pero reconoce bien la gama de colores.
- Azul: no es, en absoluto, recomendable para conducir debido a que los azules impiden la diferenciación correcta de colores.
- Naranja: ideal para la conducción nocturna o con niebla, ya que aumenta los niveles de contraste.
Pero, ¡si me acabo de operar!
Un miope que ya no lo es, es decir, que se acaba de operar no puede conducir durante seis meses. Según José María Pérez, en términos médicos, "existe un periodo de adaptación y de visión fluctuante debido a la cicatrización". Pero legalmente, también hay que respetar una fase previa a la conducción: "según el Real Decreto 772/97 no es posible circular durante seis meses, pero en este punto ha quedado obsoleta. Por este motivo, hemos intervenido para que el legislador lo incorpore con un tiempo menor de tres meses. Este apartado se aprobará en breve". Pero, ¿se recupera al 100 por cien la visión? Según Pérez, la capacidad visual que se recobra es la originaria, es decir, la que ya tenía el paciente con lentes correctoras. "Una persona que vea con sus gafas un 70 por cien, después de operado verá ese 70 por cien".
¿A que no sabes que
- Según un estudio realizado por la sociedad española de medicina de tráfico, el 13 por ciento de los ciudadanos revisan los ojos sólo cuando acuden a un centro de reconocimiento de conductores y un 16 por ciento no hubieran alcanzado los niveles mínimos de aptitud en conducción nocturna.
- La normativa europea establece para el grupo profesional de conductores un máximo de 8 dioptrías (medida por la que se rigen las deficiencias visuales).
- Desde un punto de vista oftalmológico, las miopías que superan las 10 dioptrías van asociadas a una cierta disminución de la visión y un empobrecimiento del campo visual periférico.
- El 70 por ciento de las gafas de sol que se venden en españa incumple la normativa europea de seguridad.
Doctor, doctor: ¡No veo!
Las enfermedades oculares más frecuentes son:
- Cataratas: el ojo tiene una lente de enfoque biconvenxa, detrás del iris, que se llama cristalino. Con los años, se vuelve más opaca. En algunos casos se hacen tan oscura que dificulta la visión, formándose lo que comúnmente se denomina catarata.
- Miopía: es la incapacidad de ver bien de lejos, mientras se mantiene una buena visión en distancias próximas. En un ojo miope, la luz procedente de objetos lejanos focaliza por delante de la retina, en lugar de hacerlo justamente sobre ella.
- Vista cansada: con la edad, se produce una falta de acomodación y se hace imposible enfocar de cerca. La acomodación es la capacidad que tiene el ojo para ver nítido a diferentes distancias.
- Hipermetropía: es el fenómeno opuesto a la miopía. Se mantiene buena visión de cerca, mientras no es posible al contrario. El motivo es que la luz, al contrio que ocurre con la miopía, se focaliza por detrás de la retina.
«Ellas» también deslumbran
Es cierto que las lentillas proporcionan una mejor visión y que corrigen con más eficacia las discapacidades oculares, pero un uso abusivo también puede producir reflejos en el conductor. Aunque parezca increíble, es cierto. Cuando transcurren demasiadas horas, el ojo es incapaz de hidratar la lente y, por eso, pueden llegar a deslumbrar. José María Pérez aconseja "llevar lágrimas artificiales o en su defecto suero salino fisiológico".
Últimamente, se han puesto de moda las desechables, aconsejadas, sobre todo para actividades deportivas, pero los ópticos afirman que no hay ninguna especialmente recomendable para conducir. Aparte de éstas, se mantienen en el mercado las lentes rígidas y las blandas. Las primeras mantienen el sistema óptico estable, pero son más incómodas y se deshidratan antes. El mayor inconveniente de las segundas es que al final del día pierden agudeza visual. Pero, a pesar de todas sus virtudes, las lentillas sólo son solicitadas por un 6 por ciento de la población con deficiencias visuales. Este bajo índice se debe a que, aunque son muy prácticas, requieren más cuidados que las gafas.
Los momentos más arriesgados
Según la luminosidad, hay varios momentos en los que es más "peligroso" conducir. sin embargo, no olvides que la noche sigue siendo nuestra mayor enemiga. según josé maría pérez, "en la conducción nocturna, aparte de que el usuario está menos acostumbrado a estas circunstancias y, por tanto, es menos experto, se presentan otros factores, como el cansancio, la somnolencia y la pérdida de atención". de día debemos evitar o, al menos combatir, estas situaciones:
- Salida y ocaso del sol. no somos conscientes de que en estos momentos se ganan o pierden los colores, además de disminuir la sensación tridimensional del relieve y existe un estado transitorio de acomodación con pérdida del estado de alerta.
- Estados de reflejo de la luz cuando hay niebla.
- A las tres de la tarde en verano, se produce una calima sobre la carretera que distorsiona, a nuestros ojos, la imagen.
- De noche nos afecta el deslumbramiento de los faros de otros vehículos y también la disminución de la visión humana del 20 por ciento.
Quiero un buen filtro
Además del color, el criterio clave para acertar en la elección de la gafa es el filtro de protección. Hay varios tipos:
- Filtro fotocromático: responden a la intensidad de la luz ultravioleta, cambiando su tonalidad de clara a oscura. Aconsejable para frecuentes entradas y salidas de interior a exterior.
- Filtro espejado: ofrecen una protección máxima frente al UVA, por lo que son recomendados para el esquí o la escalada.
- Filtro polarizado: minimizan los deslumbramientos, ya que eliminan los reflejos de ciertos ángulos de superficies como el agua, la nieve o la arena.
- Filtro con antirreflejo: neutralizan las reflexiones de los rayos que pasan por los lados de las gafas.
Dato alarmante
Según un estudio realizado por el Instituto Cántabro de Oftalmología (ICO), el 50 por ciento de los accidentes de tráfico que se producen como consecuencia de un fallo humano se deben a problemas relacionados con la visión. Es más, los defectos visuales que ocasionan los accidentes están relacionados con la disminución del campo visual y con la sensibilidad al contraste, ya que el ojo humano está acostumbrado a leer letras negras sobre fondo blanco, mientras que los carteles de algunas vías son blanco sobre azul.
El estudio aboga por realizar una política de prevención más exhaustiva y revisiones médicas más frecuentes para renovar el carné de conducir. En 10 años una persona puede perder mucha capacidad visual, asegura el informe.
Especializadas en conducción
Dos multinacionales alemanas, Carl Zeiss y Altra Óptica han lanzado al mercado dos modelos de lentes dirigidas específicamente a conductores.
SkyPol Road, de Carl Zeiss
Recomendables para la circulación diurna, protegen al 80 por cien de los rayos UV-A y UVB del sol. Disponibles en cualquier óptico del país, las puedes solicitar con o sin graduación. La gama ofrece otras dos categorías más: las lentes convencionales SkyPol Fun y SkyPol Sport, dirigidas a aficionados al deporte al aire libre. Precio recomendado: 102,3 por lente.
Génesis Polarizada
Lentes progresivas con filtro polarizado. Además de para conducir, son aconsejadas para actividades al aire libre, por su protección ante los rayos ultravioleta nocivos del sol. Precio recomendado: varía según el precio de la montura.
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