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JUGARSE el cuello Pocos reposacabezas son efectivos
Los reposacabezas y asientos de 184 modelos se han puesto a prueba en un nuevo estudio europeo con resultados preocupantes: sólo uno de cada cinco protege adecuadamente de las lesiones cervicales, las más comunes en caso de accidente.

Comparado con los complejos sistemas de seguridad que montan cada vez más coches (airbags, ayudas electrónicas...), parece tarea fácil diseñar un asiento y un reposacabezas eficaz para prevenir los efectos del latigazo cervical que suele producirse en las colisiones por alcance. Pero en vista de los resultados de las pruebas estáticas y dinámicas realizadas por IIWPG (Grupo internacional de aseguradoras para la prevención del latigazo cervical), en el que están encuadrados dos centros de investigación españoles, CESVIMAP y el Centro Zaragoza, este es un aspecto de la seguridad de los automóviles que muchas marca no cuidan como deberían. De los 184 asientos y reposacabezas analizados únicamente el 21 por ciento ofrece una protección buena, otro 25 por ciento aceptable y el resto suspende con una valoración de regular (26%) o mala (28%).

Estos índices distan mucho de ser satisfactorios aunque suponen una mejora respecto a los de la prueba IIWPG de 2004 (ver gráfico) Buena parte de esta mejoría corresponde a la incorporación por diversos fabricantes de siste- mas anti-latigazo como los reposacabezas proactivos o los asientos reactivos que actúan en caso de colisión por alcance para minimizar las cargas que soporta el cuello de los ocupantes. De los 116 modelos analizados por IIWPG en 2004, 22 incorporaban estos sistemas. Este año son ya 60 de 184 modelos analizados.

LOS NUEVOS, MÁS SEGUROS
Hemos seleccionado (ver tabla) los correspondientes a modelos nuevos de 2005 y también algunos de 2004 que no llegaron a tiempo de incluirse en las pruebas del pasado año. En total son 34 modelos y 36 asientos (el Mercedes Clase R y el nuevo Seat León están incluidos en dos versiones). Como es de esperar, estos asientos más modernos ofrecen mejores resultados que el resto y cuentan con sistemas anti-latigazo en mayor proporción (casi la mitad) pero la evolución tampoco es espectacular: el 19 por ciento siguen siendo malos. Entre los que peor protegen encontramos todo-terrenos como el BMW X3 o el Suzuki Gran Vitara y modelos medianos y pequeños como el Citroën C4 VTR/VTS, Mitsubishi Colt o Peugeot 1007. Caso aparte es el VW Fox, el único de los nuevos cuyo reposacabezas no consigue siquiera superar la prueba estática preliminar y por tanto no merece ni acceder a la prueba dinámica.

REACTIVO O PROACTIVO.
Los sistemas anti-latigazo son de dos tipos: reposacabezas reactivo (se aproxima a la cabeza en caso de choque para retenerla) o asiento proactivo (se reclina para amortiguar el impacto en las cervicales).

La seguridad en nuestra mano
Las lesiones producidas por el latigazo cervical son el resultado más común de los accidentes de tráfico y pueden causar trastornos a largo plazo (en el 10% de los casos) o incluso permanentes (1%). Se calcula que cada año 60.000 personas sufren en España este tipo de lesión, especialmente extendida entre las mujeres por su menor musculatura en el cuello.

Luchar contra este problema no es sólo responsabilidad de los fabricantes de automóviles: sirve de poco tener un coche con un excelente asiento o con reposacabezas activo si no nos preocupamos de colocarlo correctamente. Según los estudios de IIWPG sólo un 30 por ciento de los conductores europeos llevan correctamente ajustado el reposacabezas de su asiento. Protegerse de una lesión cervical (dentro de los límites que permita el diseño del asiento de nuestro coche) es fácil:

Altura:
Regular el reposacabezas de forma que la parte superior quede situada aproximadamente a la misma altura que la parte superior de nuestra cabeza.

Distancia:
La distancia entre el reposacabezas y la parte posterior de nuestra cabeza debe ser la menor posible. En muchos casos, esto es más fácil si no llevamos el asiento demasiado reclinado.

Causa y efecto:
Un reposacabezas mal colocado (arriba) no protege el cuello en una colisión por alcance. Bien situado (abajo), recoge la cabeza y evita que las cervicales se doblen.

Vamos mejorando:
Los resultados del estudio IIWPG son mejores que los del año pasado, pero aún queda mucho por hacer. Más de la mitad de los modelos siguen suspendiendo.

Las Pruebas: IIWPG AL DETALLE ¿CÓMO SE HACEN LOS TEST?
Prueba Estática:

Consiste en evaluar la geometría del asiento y el reposacabezas. Se utiliza un maniquí especial con el que se mide la distancia de la parte posterior de la cabeza hasta el reposacabezas y la diferencia de altura entre la parte superior de ambos. Para pasar la prueba, debe ser inferior a 6 cm (Buena) u 8 cm (Aceptable). Si es mayor obtendrá la valoración de Regular (hasta 10 cm) o Malo (más de 10 cm) y el asiento no podrá optar a realizar la prueba dinámica.

Prueba Dinámica:

Es la más importante de las dos y similar a una prueba de choque. Se utiliza un sofisticado maniquí, el BioRID, que cuenta con una columna vertebral similar a la humana y equipada con sensores que miden la presión y la aceleración soportada por el cuello. El asiento y el maniquí se sitúan sobre un sistema de catapulta Hyper G que simula un choque por alcance a 16 km/h. La valoración obtenida depende de las lecturas de los sensores que reflejan el índice de sujeción del asiento y reposacabezas.

SUECOS A LA CABEZA
Eso de que los automóviles suecos son más seguros puede parecer un tópico, pero cuenta con ciertos fundamentos. Los resultados sobre la efectividad de sus reposacabezas son inapelables: todos los modelos de Saab y Volvo cuentan con reposacabezas activos y obtienen en todos los casos la mejor valoración posible.

PREFIEREN QUEDARSE FUERA
Una pequeña minoría de fabricantes no ha querido participar en el estudio. En la "lista negra" encontramos a Kia, que sí facilitó los asientos del Picanto y el Sportage pero no los del Cerato o el Sorento, Suzuki (que sólo participa con el Gran Vitara), Daihatsu y Porsche que no facilitaron ninguno.

REPOSACABEZAS ACTIVOS
La incorporación de sistemas anti-latigazo suele mejorar notablemente la efectividad de un asiento respecto a la versión estándar. Pero también hay excepciones: del Seat León se han analizado cuatro versiones del asiento: deportivo, estándar y con o sin sistema activo. El resultado de los cuatro es el mismo: no pasan de aceptable.

IMPORTA EL ASIENTO, NO EL COCHE
En las pruebas del IIWPG se incluyen dos versiones del asiento del C4, el estándar (2004) y el de las versiones deportivas VTR y VTS (nuevos este año). A pesar de ser más envolvente y pasar con nota el análisis geométrico, este asiento deportivo falla estrepitosamente la prueba dinámica. Al final, un Aceptable para el estándar y un Malo para el deportivo.

Conducción

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