Verlo claro al volante
Son miles los conductores que se han sometido a una operación para la corrección de la miopía y otros defectos visuales. El avance de las técnicas han hecho que la legislación haya eliminado algunas de sus restricciones, pero ¿saben realmente estos conductores qué problemas pueden presentarse?
La reforma del Reglamento de Conductores que entró en vigor el pasado mes de octubre, introducía modificaciones importantes respecto a las condiciones psicofísicas de los automovilistas. La ley se adaptaba a los nuevos tiempos, sobre todo en el caso de los operados de miopía y otros defectos visuales por cirugía refractiva, a quienes permitía una incorporación a la conducción al cabo del mes de la intervención en vez de a los seis, como se establecía anteriormente. Al mismo tiempo, se deja a criterio facultativo las sucesivas renovaciones del mismo, en lugar de hacerse como antes anualmente en todos los casos. Esta petición partió de los propios médicos consultados por la DGT, tal y como explica José María Pérez, y especialista que ha participado en la redacción de la nueva ley. El anterior Reglamento respondía a las técnicas de entonces, la operación implicaba unos cortes en la córnea y requería un postoperatorio más largo. La llegada del Lasik, una técnica mucho más avanzada, no se contemplaba. Afirma José María Pérez que la modificación de la reglamentación requería un proceso largo y no preveía estos casos, pero el Reglamento permite a través de un anexo que se modifiquen las condiciones a medida que mejora la técnica. Por otro lado, «a los legisladores, al principio, les resultó un salto demasiado fuerte pasar de seis meses a uno el periodo para comenzar a conducir de nuevo, pero, lo cierto, es que en un porcentaje alto, casi un 75 por ciento, los operados con esta técnica están en condiciones de conducir a la semana. Consideramos que un mes es un plazo suficientemente grande, recordemos que para los profesionales es de tres».
Cuidado... Cambio de luz
Especial cuidado debemos tenerdurante el alba y el ocaso, momentos enque hay cambios deluminosidad, proceso que se agrava un poco más en el caso de losrecientementeoperados de miopía.
Lo que dice la ley...
El nuevo Reglamento introduce cambios en cuento a las aptitudes psicofísicas de determinados conductores.
Miopía.
«Tras un mes de efectuada cirugía refractiva, aportando informe de la intervención, se podrá obtener o prorrogar el permiso o licencia, con período de vigencia máximo de un año. Transcurrido un año desde la fecha de la intervención, y teniendo en cuenta el defecto de refracción prequirúrgico, la refracción actual y la posible existencia de efectos secundarios no deseados, a criterio oftalmológico se fijará el período de vigencia posterior».-
Diabéticos.
Se amplía el período de vigencia del permiso de conduc- ción de los conductores diabéticos de- pendientes de la insulina, que puede llegar a un máximo de cuatro años.
Visión monocular.
El período de vigencia del permiso de los conduc- tores afectados de visión monocular queda a criterio facultativo.
SE HA DICHO
José María Pérez, Presidente de la Sociedad Española de Medicina del Tráfico:
«En la mayoría de los casos los operados con láser podrán renovar el permiso de conducir en los mismos plazos que el resto de conductores»
Las aberraciones
No es lo mismo cantidad que calidad
A la hora de centrarnos en la agudeza visual tenemos que diferenciar entre cantidad y calidad de visión. Alguien puede ver bien durante el día en la playa en momentos de mucha luz y sin embargo por la noche, no. Aquí entran a veces también lo que los especialistas denominan las aberraciones. Según nos comenta José María Perez, «la aberración es como un ruido, es una imagen que nos quita la nitidez, se ha visto que hay diferentes grados: de primera, de segunda... se ha comprobado que la cantidad de visión que se venía tomando de agudeza visual, no es suficiente porque ojos que ven bien, pueden tener una mala calidad de visión, algo que se debe a la sensibilidad al contraste».
Un caso real
El año pasado hubo un accidente en Albacete en el que se vieron implicados dos vehículos. Eran las siete de la madrugada y un trailer salía de una gasolinera, tenía que girar 180 grados; por debajo del mismo seguía viéndose la carretera, había niebla, el camión no llevaba las bandas fosforescentes que marcan los esquinazos y el conductor de una ambulancia, conductor profesional que por supuesto no iba bebido, no fue capaz de discernir lo que pasaba. Ni siquiera en el último momento. Esa capacidad para discernir detalles sobre un fondo ahora se mide y se sabe que disminuye en la cirugía. Todos los miopes tienen un mayor o menor grado de disminución del contraste pero, el que se opera, más.
No es oro...
A pesar de que el 90 por ciento de los encuestados, según un estudio de la OCU Organización de Consumidores y Usuarios, que recurrieron al láser para corregir defectos está muy satisfechos con los resultados, lo cierto es que se pueden presentar algunas complicaciones que afectan a la conducción.
Destellos y halos.
La mayoría de los conductores operados se quejan de la aparición de halos, aureolas y destellos por la noche alrededor de las luces. Este fenómeno depende de la dilatación de la pupila, a mayor dilatación más probabilidad de sufrir destellos. La medición del diámetro se realiza antes de la operación. Un diámetro pupilar amplio, por ejemplo de 8 milímetros, va a coincidir con el corte de la córnea, con lo que la cicatriz queda por encima del borde, los rayos luminosos chocan y producen destellos y deslumbramientos.
Sequedad
Uno de los mayores problemas que plantean los operados con Lasik es el ojo seco, especialmente los siguientes días tras la operación. Esto dificulta en ocasiones la correcta visión, debido al corte de algunas terminaciones nerviosas durante la intervención. Según diversos estudios, lo normal es que al mes se vuelva a tener el ojo con lágrima normal, si bien hay pacientes que no recobran la normalidad hasta pasados seis meses o un año tras la intervención. Este fenómeno se da, sobre todo, en personas de más de 45 años, especialmente en mujeres, las que tienen una mayor sequedad. Para todos ellos es necesaria la lágrima artificial.
Miopía nocturna más acentuada.
Muchos conductores, a pesar de ver bien de día, tienen lo que se llama miopía nocturna, es decir, su agudeza visual se reduce por la noche. En el caso de los operados de miopía este fenómeno se agudiza y, por la noche, en general, se ve peor.
Pérdida de vista cercana.
Muchos operados de miopía ven peor de cerca que antes de la operación.
Deslumbramiento
Muchos automovilistas se quejan de sufrir deslumbramientos nocturnos, especialmente los que han sido operados para corregir una miopía alta. Incluso pacientes que tras la operación ven perfectamente por la noche tienen estos problemas. Por otro lado, hay operados que tienen problemas diurnos por exceso de luz Asimismo, uno de los problemas de las personas mayores operadas de cataratas es que no se les informa que van a sufrir un mayor porcentaje de deslumbramientos, muchos de ellos se presentan repentina y bruscamente, y tras tener una situación de riesgo, dejan de conducir.
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