CARRETERAS ordinarias: UN PROBLEMA NADA SECUNDARIO
Los accidentes se han reducido sobre todo en autopista y autovía, pero ¿qué pasa con las vías con un carril para cada sentido en donde se producen el 75 por ciento de las víctimas? Los datos demuestran que las carreteras secundarias siguen siendo una asignatura pendiente.
La reciente campaña de la DGT «En carreteras de doble sentido, doble precaución» ha puesto de manifiesto uno de los problemas más graves de nuestras vías: la alta accidentalidad de las carreteras secundarias. En ellas se concentra el 75 por ciento de los accidentes con víctimas a pesar de que soportan una intensidad de tráfico mucho menor que autopistas y autovías. Los números no mienten, el riesgo de sufrir un accidente en nuestro país es de casi el doble en vías de un carril para cada sentido que en autopistas y autovías, algo que pone de manifiesto periódicamente el programa europeo Eurorap que analiza las diferentes vías de varios países del continente.
Pero, ¿cuál es el problema, los conductores o la vía? Un poco de todo. Tal y como señala Elena de la Peña de la Asociación Española de la Carretera, «las pautas de accidentalidad en carretera con un solo carril por sentido son totalmente diferentes de los que se producen en autovía o autopista. Y son las particularidades de ésta las que la hacen más problemática». En una vía convencional las intersecciones e incorporaciones habitualmente están al mismo nivel, mientras que en autovías o autopistas se hacen a diferente nivel y cuentan con carriles de aceleración y deceleración. Por otro lado, el trazado de las curvas, nada tiene que ver con el de autopistas y autovías, los trazados de las carreteras son antiguos y hay muchos tramos montañosos.
Por otro lado, está el factor humano. En carreteras convencionales necesitamos para adelantar invadir el sentido contrario, con el riesgo que esto supone. A esto hay que sumarle situaciones como el estrés que produce no poder rebasar al vehículo precedente, especialmente cuando se trata de uno pesado, en zona de curvas, llevándonos a tomar decisiones arriesgadas. Para Elena de la Peña, en las carreteras convencionales estas circunstancias se unen a que «hay más usuarios vulnerables, peatones, ciclistas, vehículos agrícolas... la diferencia de velocidad entre ellos crea un problema añadido»
la frase
Ernesto Nava
Dtor. Escuela de Conducción del RACE
«No debemos olvidar que adelantar es invadir un espacio que no es tuyo»
ADELANTAMIENTO: LA MANIOBRA OLVIDADA
Las colisiones frontales constituyen casi el 18 por ciento de los accidentes con víctimas, en casi todos los casos motivadas por adelantamientos indebidos. El número de siniestros de este tipo se ha incrementado porcentualmente si lo comparamos con el verano pasado. Otro dato, en los últimos 5 o 6 años se han construido 3.000 kilómetros de red de alta velocidad, por no hablar de los existentes hasta ese momento. La consecuencia es que los conductores nos hemos habituado a conducir por vías con dos o más carriles para cada sentido, dejando la conducción por las de uno sólo para momentos muy concretos. Tal y como nos comenta Ernesto Nava, Director de la Escuela de Conducción del RACE, «la falta de práctica lleva a la pérdida del conocimiento en esta materia, yo me incluyo. Con lo cual los que sabíamos adelantar perdemos el conocimiento y los nuevos no saben adelantar porque ya no viajan por carreteras de doble sentido». Pero lo grave no sólo es no saber adelantar, sino tal y como señala Nava, «el hecho de que no se permite que los demás adelanten dejando el hueco necesario con el vehículo que nos precede para facilitar la maniobra».
Para el responsable de las Escuela del RACE, «mi percepción es que la gente no tiene práctica en el análisis de distancia, tiempos y velocidades. Además desde el punto de vista técnico, hay un mal manejo del cambio, habituados a conducir por autovía o autopista en 5ª o 6ª, pocos rebajan una marcha y se eternizan adelantando, si añadimos que esto se produce en una cuesta arriba, la maniobra se hace interminable. En mi opinión en las autoescuelas no se enseña suficientemente este tema. Es cierto que es difícil practicar los adelantamientos pero pienso que se podrían hacer prácticas con dos coches en autovía calculando los tiempos necesarios para adelantar».
así opinan
ELENA DE LA PEÑA
Asociación Española de la Carretera (AEC)
«Los estándares de diseño de una autopista o autovía son completamente diferentes de los de una carretera convencional. La mayor parte de las vías rápidas de alta velocidad construidas en los últimos años presentan un diseño y una calidad muy buena, pero la red de carreteras tiene muchos años. Y la señalización es uno de los aspectos que más preocupan a los usuarios. Pensamos que muchas de ellas deberían revisarse a conciencia así como los criterios de adelantamiento, fundamentalmente porque son los mismos que hace años y las circunstancias de los vehículos han cambiado».
ANDONI ARRIOLA
Director de Tráfico del Gobierno Vasco
«Existe un porcentaje importante de accidentes en carreteras secundarias en recorridos cortos. La gente se confía, hay menos tráfico, presta menos atención... observamos que la gente se ha acostumbrado a la conducción por autovías y la extrapola al resto, sin darse cuenta de que son muy diferentes. Se mantiene la velocidad, sin observar que el trazado de las curvas nada tiene que ver con las vías de dos carriles por sentido y tampoco el firme. La mayoría de los accidentes son salidas de la vía».
SERGI PLA
Jefe de Mosos d’esquadra
«Hemos observado una tendencia de mayor accidentalidad en las carreteras secundarias. Creemos que la mayoría se producen por circular a una velocidad superior a la permitida, por ello las salidas de la vía son el accidente más común. Creemos que el principal problema es la falta de adaptación de la forma de conducir a una carretera».