Mascotas seguras
Son uno más de la familia, la mayoría forman parte de ella y, a menudo, viajan con nosotros, pero los animales, como el resto de los ocupantes, deben ubicarse en un lugar especialmente habilitado para ello.
Los animales necesitan viajar en unas circunstancias un poco especiales. Además de requerir cierta preparación previa, se les ha de prestar una gran atención durante el mismo. En la mayoría de las ocasiones, ubicarlos en un lugar específico no sólo será más seguro para ellos y para el resto de ocupantes del vehículo, sino que hará que nuestro amigo vaya más cómodo y relajado. Es importante llevarlos controlados, se trate del animal que se trate.
Dependiendo del tamaño de la mascota, la ubicación debe ser una u otra. En el caso de los grandes perros, el maletero de un break o un todo terreno tras las barras protectoras, a priori resulta el lugar ideal, si el animal es más pequeño, podremos optar llevarlo en un transportín.
Leyes escasas
Pero, ¿qué dice la ley sobre transportar animales en el coche? Muy poco. El artículo 18 del Reglamento General de Circulación, que desarrolla la Ley de Seguridad Vial contempla que «el conductor de un vehículo (...) deberá cuidar especialmente de mantener (...) la adecuada colocación de los objetos o animales transportados para que no haya interferencia entre el conductor y cualquiera de ellos». Así pues, la actual legislación no especifica si deben ir aislados del conductor ni dónde debemos colorcarlos..
Diversas opciones
Las opciones para transportar a los animales en el coche son muchas.
Arnés
Existe una amplia variedad de arneses y correas para perros, la mayoría a partir de 3.000 ptas. Dog Car Harness, Arnés para atar el perro al cinturón de seguridad homologado en Gran Bretaña. la talla más pequeña, está preparado para que el animal vaya senado sobre el asiento. Precio: desde 3.500 ptas.
Transportines
Actualmente en el mercado existe una amplia variedad de trans- portines, desde los pequeños completamente acolchados hasta los más rígidos y grandes para llevar a los animales voluminosos. Los precios varían, por tanto, en función del tamaño y del material que elijamos. Encontramos así, en la marca Vari-Kennel, una de las más conocidas, transportines no rígidos de pequeño tamaño desde 4.995 ptas. Los más resistentes y de mayor tamaño tiene precios desde las 3.400 ptas, el tamaño más pequeño hasta las 40.000 o 50.000 que cuestan los más grandes.
Redes
Otra opción para separar al animal del habitáculo son las redes universales. Su precio oscila entre las 2.000 y las 3.000 ptas. y, si bien en algunos casos, es una buena opción, presentan el inconveniente de que, si no están bien ajustadas, el animal puede hacer un hueco y colarse al habitáculo, algo no deseabl. Los precios oscilan entre las 2.000 y las 3.000 ptas.
Barras protectoras
Es, sin duda, uno de los mejores métodos para viajar con animales, aunque no está al alcance de todos los vehículos ya que, salvo excepciones, sólo se pueden colocar en modelos tipo station wagon, TT, monovolumen y pocos más. Las mejores son las de los fabricantes porque, aunque suelen ser más caras que el resto, están hechas a la medida del vehículo y perdemos poco espacio, tras instalarlas.
Animales nerviosos, tratamiento específico
Según nos comenta Mónica Pacheco, veterinaria de la clínica Avda. de Europa, «algunos animales, perros y gatos, sobre todo, no se terminan de acostumbrar a los viajes en automóvil. Bien porque son especialmente nerviosos, o porque el automóvil les estresa, los viajes les provocan mareos, vómitos y una salivación excesiva. Para prevenir estos síntomas, desagradables para el animal y para todos los demás ocupantes, es recomendable suministrarles algún tipo de tranquilizantes. Se consigue de esta forma un doble efecto: que el animal no se maree y que no esté inquieto».
Para ello, se emplean generalmente medicamentos que tienen como principio activo la acepromazina, comercializados como Calmivet. Se les suministran al animal en ayunas, una hora antes del viaje, y la dosificación depende del peso y la masa corporal, aunque, tal y como señala la especialista, conviene, en principio, quedarse cortos ya que la reacción de los animales suele ser diferente aún con el mismo peso. El precio de los comprimidos es de 100 ptas. cada uno ( unas 1.200 ptas. la caja de 20 unidades) y están a la venta en las clínicas veterinarias. También existe la posibilidad de inyectarlo por vía intravenosa. En el caso de los galgos y los lebreles, no conviene suministrar este medicamento por los efectos secundarios que puede provocar.
Residencias para perros
Si por cualquier circunstancia, hemos decidido no llevarnos de vacaciones a nuestro perro, existen una amplia variedad de residencias en donde dejarlo por unos días. En todas las provincias españolas encontraremos alguna, aquí les ofrecemos una selección.
Hablamos con el experto...
Mónica Pacheco Durán
Centro Veterinario Avda. de Europa
¿Qué medidas debemos tomar antes de viajar con animales?
En primer lugar, debemos tener en cuenta que un viaje puede provocar, en animales como perros o gatos, por un lado, estrés y, por otro, mareos. Para evitarlo, el día del desplazamiento es conveniente que vayan en ayunas, que no coman (así no vomitarán), y a los más nerviosos o que se estresen fácilmente es recomendable que se les suministre un tranquilizante.
En el caso de los pájaros, sería bueno meterlos en una jaula y taparlos. De esta forma, no ven lo que sucede y van aislados en ella, igual que los roedores.
Durante el trayecto, ¿qué podemos hacer para que viajen lo más cómodos posible?
Depende de la distancia. Si es un trayecto de cuatro horas o más, es mejor hacer paradas en las que se le suministre agua al animal y, en el caso de los perros, que puedan salir del vehículo y respirar en el exterior. Los gatos, por su parte, conviene que viajen en el trasportin y no salgan de éste en todo el trayecto, se pueden poner nerviosos y, si se ven muy asustados, salir corriendo.
¿Por qué no debemos dejar los vehículos dentro del habitáculo?
En verano y primavera es importante no dejar los animales metidos dentro, con altas temperaturas, incluso con las ventanillas bajadas, porque dentro la temperatura aumenta mucho e incrementa la posibilidad de fallecimiento del animal por un golpe de calor. Muchos paran en un área de servicio para tomar algo y, por poco rato que sea, a la vuelta se encuentran al animal en un estado de deshidratación.
El mismo efecto se puede producir si se deja al perro en el coche cuando viajamos en ferry, la temperatura de esos sitios puede ser mortal para el animal. Así como los humanos soportamos mejor el incremento de temperatura, el animal automáticamente sube su temperatura, en situaciones normales a 38 ó 39 grados, y en el caso de los perros, hasta llegar a alcanzar los 42, de forma que, a continuació, se deshidrata y, tras una serie de procesos, tiene un golpe de calor y puede acabar muriendo.
En todo caso, durante el viaje, el aire acondicionado es preferible a las ventanillas bajadas, especialmente en el caso de aves y pequeños mamíferos; los perros y gatos son menos sensibles. Lo que no es recomendable es que el perro vaya con la cabeza por fuera de las ventanillas, primero por las otitis y conjuntivitis y ,en segundo lugar, por seguridad. Recomiendo en todo caso que vayan a su aire, no sobre las piernas. De esta forma, se pueden levantar o tumbar cuando quiera.
¿Por qué se marean y cómo evitarlo?
Los animales se marean por varios motivos. Por el calor, por el olor del vehículo y, sobre todo, por el movimiento del mismo. Ellos no tienen tanta estabilidad como nosotros, en las curvas, ellos se desplazan tanto en el transportín como en el habitáculo. Por eso se debe evitar la conducción brusca, los acelerones y conviene realizar una conducción más tranquila. Esto debemos tenerlo en cuenta especialmente transportando caballos. Si no circulamos despacio, de una forma precisa y tranquila, el animal detrás puede darse un golpe y dañarse las patas; aparte de que puede desequilibrar el propio habitáculo.
¿Qué pasa al llegar al destino?
Es conveniente esperar un rato para darles de comer, especialmente si llegamos a una residencia desconocida para el animal. Cuando se baja del coche, no reconoce el medio, con lo su estado de estrés se ve incrementado. Es importante que reconozca el lugar. Lo inmediato es ponerle agua y, a continuación, en unas horas, la comida, cuando esté más tranquilo. A los pájaros y los roedores se les ubica en un lugar tranquilo, en un sitio no muy ventilado donde les dé la luz.
¿Qué puede ocasionar un viaje para un animal?
Sobre todo estrés y un cuadro nervioso, acompañado de vómitos, diarreas... todo ello provocado por los cambios de su entorno, y también porque perciben que hay algo que no es normal a su alrededor, las maletas, los preparativos..., ellos notan que hay tensión y eso les altera. Yo recomiendo que sus preparativos se hagan lo último, para que el animal no esté bajo esa tensión. A medida que el animal va creciendo se va dando cuenta de que significa algo agradable lo asocia con algo bueno, digamos que es un estrés benigno. Los pájaros u otros animales, como los conejos, no tienen esa sensación y no notan el estrés. La costumbre también influye, aunque hay animales que, bien por una experiencia traumática en el coche o por otro motivo, no se acostumbran a viajar.
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