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Embarazadas a bordo: Doble protección
El cincuenta por ciento de las mujeres embarazadas no usan el cinturón de seguridad debido a los riesgos que su mal uso puede suponer en el feto. Para evitar complicaciones, existe un dispositivo especial denominado BeSafe.

A pesar de que las cifras de empleo del cinturón en las víctimas de accidentes han sido mejores en el Puente de Mayo que en Semana Santa, lo cierto es que, año tras año, un tercio de ellas no lo emplea. Su uso está mucho más generalizado en las plazas delanteras que en las traseras, donde, según las estadísticas de la DGT, más de un 54 por ciento en carretera y un 65 por ciento en ciudad, no lo llevan.

Esta situación se da a pesar de los diversos estudios y las estadísticas de casos reales que demuestran la enorme utilidad del elemento de seguridad pasiva que más vidas ha salvado. El último de ellos nos llega del Departamento de Medicina Preventiva de la Universidad de Granada, y afi rma que el uso del cinturón en los asientos traseros disminuye el riesgo de muerte un 44 por ciento. Esta conclusión se llega tras analizar los casos de más de 5.200 pasajeros accidentados que viajaban en más de 2.000 vehículos, ocurridos en España entre 1993 y 2002.

El cinturón de seguridad está diseñado para proteger a los ocupantes de los automóviles desde el primer instante en una colisión y es un salvavidas obligatorio, pero en el caso de las mujeres embarazadas su uso incorrecto se puede convertir en un peligro para su salud y la del feto. Por esta razón debe utilizarse siempre, pero colocado en la posición correcta, con la banda pélvica situada por debajo del abdomen, a la altura de las ingles.

Las últimas investigaciones, sin embargo, demuestran que aunque se sitúe la banda pélvica por debajo del abdomen, se sube constantemente y el cinturón regresa a una posición peligrosa para la embarazada. Además, aunque no fuera así, en un frenazo o accidente, se subiría de forma brusca, retomando su posición original. El golpe al abdomen entonces sería más fuerte, ya que la velocidad que acumula durante el trayecto de subida se convierte en presión adicional. Esta presión puede causar la ruptura del útero de la madre o dañar la formación de los órganos vitales del feto. Incluso se ha demostrado que algunos niños sufren secuelas irreparables como consecuencia de los daños recibidos por el cinturón de seguridad durante el periodo de gestación.

Como solución a este problema existe un cinturón de seguridad específico para embarazadas denominado BeSafe Pregnant, homologado por la Unión Europea, y que ha sido probado durante los últimos 11 años con unos resultados muy positivos. Este dispositivo desvía la banda pélvica por debajo del abdomen de la embarazada, alejándola del útero y del feto, mediante un cojín que se puede colocar en cualquier asiento del vehículo y que incorpora un amortiguador que retiene la correa. Además, tiene la ventaja de que no impide el funcionamiento del cinturón estándar, convirtiéndolo en una solución fácil, eficaz y recomendable.

El cinturón de seguridad Be- Safe debería utilizarse desde el momento en que la mujer quiere quedarse embarazada o sepa que está en estado. Son los primeros meses del embarazo los más delicados y la etapa más vulnerable para el feto. Asimismo, y esto es algo específico para todos los cinturones, es necesario que el cinturón quede bien ajustado al cuerpo, sin holguras. Si mantenemos holguras entre el cinturón de seguridad y nuestro cuerpo, en el caso de producirse una colisión frontal experimentaremos un primer impacto contra el propio cinturón que ya de por sí puede ser origen de serias lesiones en nuestro abdomen. Si además el vehículo está equipado con pretensores, la holgura del cinturón puede anular sus efectos de protección. Y más aún, si el vehículo está equipado con airbags, el incorrecto uso del cinturón de seguridad podría convertir a éstos en un elemento peligroso, ya que nuestra cara podría entrar en contacto prematuro con el airbag.

Decálogo de consejos
1. Utilizar el cinturón de seguridad siempre que se viaje en coche, por corto que sea el trayecto.

2. La posición recomendada por la DGT y las autoridades médicas para el cinturón de seguridad durante el embarazo es: la banda pélvica sobre los muslos, a la altura de las ingles, y por debajo del abdomen, nunca sobre el vientre. La banda superior debe colocarse entre los senos.

3. Recomendar la utilización del cinturón de seguridad para embarazadas, el cual mantiene la banda pélvica en la posición recomendada.

4. Aumentar la distancia entre el asiento y el volante o salpicadero.

5. Si el volante es ajustable en altura o posición, dirigirlo hacia el pecho, nunca hacia la cabeza o el abdomen.

6. No desactivar el airbag.

7. Descansar por lo menos cada dos horas en viajes largos y pasear durante unos diez minutos durante el descanso.

8. Llevar agua en los viajes para evitar la deshidratación.

9. Contactar con un profesional médico ante cualquier duda.

10. No olvidar que el cuerpo de una embarazada está pasando por muchos cambios, los cuales pueden influir en su capacidad de conducción.

Volvo pionera: Pruebas de choque con maniquíes embarazados
Volvo acaba de desarrollar el primer dummy de una mujer en los últimos meses de embarazo para pruebas de choque. El objetivo de la marca sueca es ver cómo afecta el cinturón de seguridad y el airbag a una mujer embarazada y al feto en un accidente simulado. Un ordenador permite estudiar en gran detalle cómo se mueve el cinturón, la influencia de éste y del airbag en el útero, placenta y feto, y cómo se mueve el feto en relación con el cuerpo de la madre. Además este modelo puede ser utilizado para probar el diseño de nuevos cinturones de seguridad y otros sistemas de seguridad.

Soluciones caseras peligrosas
Muchas embarazadas saben de los peligros para su futuro hijo e inventan soluciones "caseras" muy peligrosas para ambos. Lo más habitual es que las embarazadas se abstengan de usar el cinturón, con el consiguiente peligro, no sólo para ellos, sino también para los demás ocupantes del vehículo. Otras se sientan en la banda pélvica, lo que invalida el funcionamiento del cinturón, además de aumentar el riesgo de salir despedidas del coche o de ahorcamiento por la banda superior. Hay mujeres que utilizan el cinturón de seguridad como de costumbre y el golpe que podría recibir de la banda inferior sería equivalente a un puñetazo al estómago y al feto. Tampoco es válido enganchar pinzas de ropa o tensores a la banda pélvica para alejarla del abdomen. Esto impide el funcionamiento correcto del cinturón estándar.

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