Guía práctica para evitar el accidente 4/4
Han sido cuatro entregas y cien consejos fruto de la experiencia al volante de nuestro equipo redaccional durante muchos años y millones de kilómetros al volante.
76. No sobrevalorares el conducir un coche potente. Coger carrerilla para iniciar el adelantamiento, sin ir mordiendo el coche de delante, da buen resultado.
77. El chaleco reflectante nunca puesto en el asiento. El calor le hace perder sus propiedades (color y tiras retrorreflectantes). Lo mejor, dentro de la guantera y no en el maletero. Así podrás ponértelo antes de salir del coche haciéndote ver desde el principio.
78. Las cunas portátiles siempre deben ajustarse de manera que el extremo de la cabeza esté enfrentado a la parte media del vehículo. De este modo, puede evitarse un golpe directo en la cabeza del niño en un choque lateral.
79. Anticipa al llegar a una rotonda. Adecúa tu velocidad intentando ver lo que se avecina antes de la incorporación -si no te lo impide la vegetación. Visto el panorama, valora la situación y decide si frenar o incorporarte a la rotonda. Si dudas, terminarás frenando in extremis con posible alcance por detrás o incorporándote a cuchillo a la rotonda y generando peligro en el tráfico.
80. Durante el embarazo el abdomen crece, por lo que se aproxima al airbag alojado en el salpicadero o el volante. Existe la preocupación de que el impacto de un airbag desplegado pueda provocar la muerte fetal. El consejo es que entre el esternón y el centro del volante debe existir una distancia mínima de 25 cm. Eso sí, nunca desactives los airbags.
81. Las dos manos siempre en el volante. Nunca metas una mano por dentro del volante, ni cruces las manos al girar el volante y menos hagas el giro con las dos manos juntas.
82. El pie izquierdo, en el pedal del embrague sólo cuando quieras cambiar de marcha. El resto del tiempo en el reposapiés. En curva te ayudará a sujetarte mejor frente a las inercias laterales.
83. Una presión insuficiente hace que en las curvas los flancos del neumático pierdan consistencia acentuando la deriva. El neumático se deforma y la banda de rodadura no pisa de la manera adecuada reduciéndose la superficie de goma en contacto con el suelo, lo que reduce la adherencia. Siempre es mejor pecar por exceso de presión que por defecto.
84. Intenta trazar limpiamente, sin corregir en mitad de la curva. Para eso, antes de abordar tienes que evaluar a qué curva te enfrentas, a qué velocidad entrar, cuando y cómo frenas y el momento de abrir gas. Una trazada correcta te permite circular más deprisa a la vez que te exiges menos a neumáticos y suspensiones.
85. En una frenada de emergencia pisa a fondo el embrague para evitar calar el motor -no te quedarás desarmado ante lo que venga detrás y despuésy para que el cambio no interfiera negativamente.
86. Cuanto menor sea la adherencia, más suaves deben ser nuestros gestos con volante y pedales. Sobre asfalto muy mojado o con lluvia torrencial nos podemos encontrar balsas de agua que a alta velocidad no pueden ser evacuadas por el neumático. Si esto nos pasa en curva, el coche puede perder su direccionalidad.
87. El cambio está para usarlo. Siempre deberemos seleccionar la marcha que nos permita obtener la mejor respuesta del motor antes de empezar el adelantamiento.
88. Si ves que un conductor realiza una maniobra arriesgada, en tu sentido o en el contrario, ayuda: si el adelantamiento que te hacen es arriesgado, aminora tu velocidad; si se te viene de frente un vehículo adelantando, frena y échate en lo posible a la derecha.
89. Cuando el tráfico es denso debemos fijar nuestra vista no en el coche de delante, sino más lejos. Así anticiparemos una brusca retención avisados por las luces de freno de coches anteriores.
90. Aprende a relajarte: para destensar los músculos, una vez hayas parado y salido del coche, levanta los dos brazos y déjalos caer, sin resistencia, espirando. Repite varias veces el ejercicio.
91. Hazte tus masajes: alcanza tu nuca con tus dos manos, como si quisieras llevarlas hacia delante. Realiza los masajes con el hueco de la palma de su mano. Repite esta operación para el cuello.
92. Más ejercicios de relajación: puedes pellizcar el punto de las "preocupaciones" situado entre las dos cejas y deslízalo suavemente entre tus dos dedos. Si no, puedes probar a inspirar con las dos manos puestas sobre el rostro. Manteniendo bien el contacto, éstas se dirigen hacia la parte posterior del cráneo, pasando por las orejas, llevando los cabellos hacia atrás. Luego, mientras espiras, las manos descienden y se deslizan a todo lo largo del cuello, pasando por la parte delantera de los hombros y de las clavículas y, por último, terminan su trayecto dejándose caer relajadas en la parte delantera a nivel del pecho.
93. Accidente: paramos en sitio seguro. Intentamos que la situación no se agrave: cortamos el contacto de los vehículos accidentados, accionando el freno de mano. Después encenderemos todas las luces de emergencia posibles, utilizaremos los triángulos de emergencia para señalar el incidente teniendo en cuenta un mínimo de 100 metros antes del lugar del siniestro -el triángulo será visible otros 100 metros antes por el conductory antes de una curva si el accidente ha tenido lugar después. Intentaremos colocar también personas avisando con su correspondiente chaleco.
94. Cuando llames a los servicios de emergencia indica situación del accidente con denominación de carretera, punto kilométrico, sentido del accidente, tipo de vehículos accidentados, personas afectadas, estado aparente de las víctimas...
95. Es el momento de socorrer: hablemos al herido. Intentaremos relajarle en la medida de lo posible. Además, se sentirá acompañado. Cubramos a las víctimas: un herido suele tener frío. Vigilemos que no tenga cuerpos extraños en la boca que le puedan asfixiar. Con un dedo podemos "rebañar" los cuerpos extraños. Aflojemos las ropas como cinturones, corbatas. Tumbémoslos de lado, la rodilla superior plegada para que no ruede. La cabeza bien sujeta y la boca apuntando al suelo para facilitar la expulsión de salivas, sangre...
96. No hagas nunca en caso de accidente: dar de beber a un herido, quitar el casco a un motorista, mover a un herido, sacarle del vehículo salvo peligro extremo o transportar un herido grave en tu coche.
97. En caso de avería, el chaleco es importante para hacerte ver pero no te hace inmortal. ¿Por qué no avisas desde el móvil detrás del guardarraíl? ¿Por qué, si sólo llevamos un chaleco, se baja toda la familia a ver qué pasa? ¿Por qué, en caso de pinchazo todavía hay insensatos que cambian la rueda del lado izquierdo donde les pilla, incluso con arcenes minúsculos o inexistentes, teniendo 50 metros más allá un lugar más idóneo para hacer la operación?
98. Neumáticos nuevos o menos usados en el eje trasero. En suelo mojado o curvas muy cerradas te será más difícil perder adherencia en este eje con lo que evitarás que el coche se vuelva loco y puedas hacer un trompo, mientras que si pierdes adherencia en el delantero, al menos te quedan tus manos para intentar controlarlo.
99. Invierte en seguridad. No hipoteques tu vida comprando un coche en el que dejes de montar un ESP o unos airbags laterales -por ejemplopara adquirir un equipo de música mejor. Aunque nunca utilices estos elementos, mejor tener al ángel de la guarda de tu parte.
100. Terminamos recapitulando: siempre la máxima concentración en la conducción para poder anticipar ante cualquier contingencia, y nunca sobrevalorar nuestras capacidades y las de nuestro coche.
Los fríos datos
No son consejos pero sí datos extraidos de recientes estudios que dan qué pensar: 1,2 millones de personas se dejaron la vida en las carreteras de todo el mundo el pasado año. 1/3 de los accidentes mortales en autovía tiene como origen la hipovigilancia. El 10 por ciento de los muertos en carretera se puede imputar a no llevar el cinturón de seguridad. La tasa de mortalidad es cinco o seis veces mayor en las personas que no llevan cinturón. Un 50 por ciento de los automovilistas reducen su tiempo de sueño habitual cuando hacen un viaje vacacional, sea para adelantar la hora de salida o para cargar el vehículo. La falta de sueño puede afectar a las capacidades del conductor del mismo modo que el alcohol. Después de dos horas al volante, el tiempo de reacción se puede duplicar. El uso del teléfono móvil al volante cuadruplica el riesgo de accidente. En un accidente mortal de cada tres aparece el alcohol. Casi el 60 por ciento de los muertos no son responsables: son peatones, ocupantes y conductores que desgraciadamente "pasaban por allí". Los músculos de los brazos del conductor apenas resisten una fuerza de más de 25 kg. En caso de choque contra un muro a 50 km/h -equivalente a una caída desde un cuarto pisose genera una fuerza de más de dos toneladas para un peso de 75 kilos. Un cinturón de seguridad moderno está concebido para resistir una fuerza de entre 2,5 y 3 toneladas. Sin cinturón, las heridas pueden ser mortales a partir de 20 km/h. En caso de accidente, el cinturón es el único elemento que nos permitirá quedar conscientes tras el incidente: en caso de vuelta de camapana la eyección multiplica por quince el riesgo de muerte. En caso de incendio, las probabilidades de sobrevivir se multiplican por cinco con el cinturón y por tres en caso de hundimiento. El riesgo de accidente con 0,5 gramos es el doble que si no hemos bebido alcohol. Con 0,7 gramos sube hasta el quíntuple, con 0,8 se multiplica por diez, con 1,2 por 35 y si nuestro cuerpo aguanta 2 gramos, el riesgo lo habremos multiplicado por 80.
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