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Cuestión de agarre Ahorrar en neumáticos es ahorrar en seguridad
Los neumáticos son parte esencial de nuestro automóvil. Se encargan de poner en contacto el vehículo con el asfalto y de ellos depende, en gran medida, la seguridad dinámica. De poco sirven los últimos sistemas electrónicos de ayuda a la conducción, si los neumáticos están desgastados o sin la presión correcta.

Los más rápidos
Nada mejor que comparar el comportamiento de un coche con ruedas desgastadas y al límite de su vida útil o con presiones inadecuadas, con otro modelo cuyos neumáticos estén en perfecto estado para extraer conclusiones de lo más reveladoras. Y eso es lo que hemos hecho con esta prueba, con las pistas del INTA como escenario y la telemetría de nuestro Centro Técnico como juez inapelable. Unos datos empíricos que se suman a todas las estadísticas ofi ciales, y que dejan muy claro que, sobre todo en autovías y autopistas, las presiones inadecuadas y los neumáticos en mal estado constituyen una de las principales causas de siniestralidad.

Los protagonistas de esta interesante comparativa representan dos de las mejores opciones de su categoría, cada uno en su segmento. El Jaguar XF es una de las berlinas de lujo más modernas y representativas del panorama actual. No le falta de nada y cuenta con todos los sistemas de última generación existentes en lo que a ayudas a la conducción respecta, una auténtica colección de siglas que defi nen sistemas como el control electrónico de estabilidad o el asistente de frenada de emergencia, todo ello para asegurar la máxima seguridad en situaciones críticas y frenadas límites.

Su conducción es un juego y un disfrute, lo que hace que sentarse a sus mandos resulte un ejercicio sumamente gratifi cante para quien se lo pueda permitir siempre, por supuesto, que vaya calzado con las ruedas adecuadas. Eso es lo que revelaron las pruebas. Los diferentes ejercicios de frenadas en distintas condiciones de adherencia y a diferentes velocidades, dejaron clara la importancia de llevar los neumáticos siempre a punto. Con las ruedas en perfecto estado, el comportamiento es impecable, y la seguridad y estabilidad lineal máximas, tal como atestiguan las cifras de las mediciones efectuadas.

Otra historia...

El cuento cambia completamente cuando el neumático no está con sus mejores cualidades, en lo que a dibujo, edad o presiones se refi ere. El nuevo Opel Astra Sedán también lo puso de manifi esto en los ejercicios realizados, confi rmando la importancia esencial de las gomas en todos los casos. No importa el coche que llevemos, si ahorramos en neumáticos, a la postre ahorraremos en nuestra seguridad y pondremos en peligro la integridad física de todos y cada uno de los ocupantes del vehículo. Tampoco importa el nivel prestacional o de confort si no llevamos el calzado de nuestro automóvil en orden. Hasta la mejor berlina de lujo se resiente de ello, sufriendo mermas de seguridad, confort y rendimiento cuando las ruedas no permiten aprovechar el potencial del motor por falta de agarre o el de los frenos por falta de adherencia, tanto en seco como en mojado. Del mismo modo, ni las mejores suspensiones servirán de mucha ayuda por la falta de efi cacia de unas ruedas con goma vieja o sin dibujo y con mayor tendencia al temido aquaplaning.

Como conclusión podemos afirmar que, por mucho dinero que paguemos por un gran coche, si ahorramos en neumáticos, cualquier otro modelo más barato pero bien calzado será más seguro y efi caz, más si cabe sobre pavimento mojado, porque ahorrar en neumáticos es ahorrar en seguridad. No hablamos de un eslogan publicitario, es toda una realidad.

Situaciones límite
Hemos simulado condiciones extremas para poner a prueba el comportamiento de estos dos modelos con neumáticos en diferentes estados. Los resultados pueden parecer sorprendentes, pero no hacen sino enfatizar la importancia de la puesta a punto de los mismos. Una de las pruebas que hemos realizado ha sido una frenada en piso deslizante, desde 60 km/h. Este test se efectúa sobre un piso muy resbaladizo, con un coefi ciente de rozamiento cercano al del hielo. La conducción con neumáticos gastados se hace bastante más delicada obligando a una gran concentración para poder mantener el vehículo dentro de la pista sin perder la compostura.

Otra de las pruebas realizadas ha sido una frenada en asfalto mojado desde 100 km/h. Tal como se puede comprobar se aprecian grandes diferencias con los neumáticos gastados, incrementando la distancia en un 30 por ciento. De utilizar unos neumáticos en buenas condiciones hubiéramos podido detener el vehículo evitando una hipotética colisión. Si hubiera habido aún más agua, las distancias se hubieran alargado mucho más. Por último hemos probado a realizar una frenada en asfalto seco desde 120 km/h. Si bien en esta prueba el dibujo prácticamente no tiene importancia, sí resulta fundamental la vejez del neumático, puesto que la goma que está en contacto con el asfalto pierde propiedades. Es por ello que, aunque dispongamos de un dibujo en buen estado, unos neumáticos con mucha edad pueden jugarnos una mala pasada.

Nuestras mediciones
Frenada en piso deslizante desde 60 km/h

La prueba se realiza sobre un piso muy deslizante con una adherencia cercana al hielo, sobre una pista homologada para ensayos de ABS. La puesta a punto del sistema es fundamental para este ensayo y en el caso que nos ocupa que no se dan problemas de acuaplaning, lo importante es la buena capacidad de adherencia entre goma y pavimento (basalto). La conducción con neumáticos gastados se hace bastante más delicada obligando a una gran concentración para poder mantener el vehículo dentro de la pista sin perder la compostura.

Frenada en asfalto mojado desde 100 km/h

Realizada sobre asfalto convencional sin llegar a tener unas condiciones de gran acumulación de agua lo que supondría aun mayores diferencias, aportan ya grandes diferencias con los neumáticos gastados, incrementando la distancia en un 30 por ciento. De utilizar unos neumáticos en buenas condiciones hubiéramos podido detener el vehículo mientras que de utilizar unos neumáticos viejos hubiéramos impactado contra un teórico obstáculo a casi 30 km/h. La cantidad de agua acumulada sobre el pavimento puede ser mucho mayor con lo que las diferencias pueden ser todavía mucho mayores.

Frenada en asfalto seco desde 120 km/h

Realizada también sobre un asfalto convencional del tipo al utilizado en nuestras carreteras, aporta también resultados interesantes. En esta prueba el dibujo prácticamente no tiene importancia, pero sí la vejez del neumático. El caucho con el tiempo pierde cualidades y la capacidad de adherencia disminuye. Es por eso importante tenerlo en cuenta y aunque dispongamos de un dibujo en buen estado la vejez nos puede pasar factura. En casos extremos la presencia de grietas en la goma nos advierte de que debemos cambiarlo. Como el resto de las pruebas los datos obtenidos son la media de tres frenadas realizadas en las mismas condiciones

Vehículo

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